Graviola: beneficios, usos y dónde encontrarla

La graviola (también conocida como Corossol o Guanàbana) es el fruto de la Annona muricata, una planta perteneciente a la familia de las Annonaceae, originaria de las Antillas y que posteriormente se extendió por el sur de Asia y Sudamérica, con menor presencia en Australia y Florida. La Graviola es una fruta grande que pesa hasta 2 kg.

Su piel es verde, mientras que su carne es amarilla. Es una fruta tropical de pulpa muy blanda, que puede cortarse por la mitad y degustarse directamente con una cucharadita, o utilizarse para la preparación de batidos, operación que suele realizarse en regiones como Colombia y Brasil.

Para la preparación de los remedios fitoterapéuticos se utilizan no sólo los frutos, sino también las hojas, la corteza y las raíces del árbol que da origen a la graviola. Esto sucede porque tanto en el fruto como en la planta han sido identificados por expertos de las sustancias beneficiosas, ya que se han convertido en objeto de estudios clínicos para evaluar su efectividad en el tratamiento de enfermedades.

Propiedades anticancerígenas

Desde 1940 se han realizado estudios tanto por la medicina convencional como por la medicina natural sobre las propiedades anticancerígenas de la graviola. Algunos de los componentes bioactivos que contiene podrían contrarrestar la acción de las células cancerosas sin afectar a las células sanas.

La Universidad de Purdue, Indiana, con el apoyo de los Institutos de Investigación del Cáncer de los Estados Unidos, ha llevado a cabo estudios para establecer la eficacia de la graviola en la lucha contra el cáncer e identificar sus ingredientes activos. La esperanza es que los estudios científicos puedan continuar en esta dirección hasta la identificación de un modo correcto de uso fitoterapéutico de la graviola para combatir el cáncer.

Propiedades antidepresivas y antibacterianas

A esta fruta tropical también se le atribuyen propiedades antidepresivas, debido a los alcaloides presentes en su interior. También desde este punto de vista, la graviola es sometida a estudios científicos, con el fin de verificar su eficacia e identificar sus posibles aplicaciones. También podría reconocerse oficialmente que la graviola tiene propiedades antibacterianas y antimicrobianas, lo que abriría un nuevo frente en cuanto a la aplicación del fruto y de la planta para mantener una buena salud.

Ya se puede comprar graviola en forma de suplemento, que enumera las siguientes propiedades: antibacteriano, antihelmíntico, antiespasmódico, antitumoral, modulador del estado de ánimo, antiespasmódico, astringente, citotóxico, febrífugo, insecticida, antihipertensivo, expectorante báquico, sedante, estomacal, vasodilatador.

Con base en lo anterior, tomar la graviola en forma de suplemento puede ser adecuado para combatir la fiebre y las infecciones bacterianas, los cambios de humor, como sedante, contra la hipertensión, para el tratamiento de la tos y las enfermedades de enfriamiento.

Por lo tanto, la graviola aparece como un remedio milagroso, como un suplemento natural capaz de prevenir y tratar ciertas enfermedades más o menos graves. La ingesta de graviola también se recomienda para el tratamiento de los parásitos intestinales, en caso de estrés y problemas nerviosos, para eliminar los piojos, así como para tonificar y fortalecer el corazón.

Sustancias activas

La presencia de los siguientes ingredientes activos se registra en la graviola en forma de suplemento. Se dice que son antioxidantes y selectivamente citotóxicos para las células cancerosas: acetogeninas de bis-tetrahidrofurano, neoanonina, desacetyluvaricina, bullatacina, asimicina, a glaucina, squamosa y rol limusina.

Dónde comprarlo

La graviola se puede comprar en la medicina herbal, también a través de la venta en línea, en forma de un suplemento en comprimidos, en relación con el cual se recomienda tomar tres o cuatro comprimidos al día después de las comidas. El precio del suplemento de graviola puede oscilar entre 25 y 30 euros por un envase de 500 gramos.

Contraindicaciones

Las dosis indicadas en el envase de los suplementos deben ser respetadas para evitar una disminución excesiva de la presión o la aparición de náuseas y vómitos. Además, la graviola está contraindicada para las mujeres embarazadas, ya que puede causar actividad de estimulación uterina no deseada. Las personas que toman medicamentos antidepresivos deben acordar con su médico las dosis apropiadas de graviola que deben tomar. Por último, está contraindicado para quienes sufren de hipotensión. Los ciclos de ingesta de graviola en forma de suplemento no deben exceder los 30 días.

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